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viernes, 15 de abril de 2016

Minicuadernos para notas

A todos nos ocurre que en un momento dado tenemos que apuntar un teléfono, una dirección o cualquier otra cosa. 
Por supuesto, llevar un cuaderno de dimensiones normales para estos menesteres no es práctico, así que me he hecho unas libretas en tamaño A6 con pocas páginas que pueden perfectamente llevarse en un bolsillo, en el bolso de las señoras, e incluso en la funda del tablet. 
Aparte de cómodo es muy sencillo de hacer. Comencé reciclando incluso el cartón de las tapas a partir de viejas carpetas de asuntos colgantes de las que ya prácticamente ni utilizamos. En los primeros prototipos incluí un cuadro para poner el título o el asunto al que iría dedicado cada cuaderno y le imprimí también un logo de la "marca". 
Dedicándome a encuadernar no podía poner una grapa para unir las hojas así que, como podéis ver, van cosidas. En este caso con cordel rústico para no desentonar. 



Comencé haciendo una, luego tres, luego redondeando los bordes, cambiando los logos y lo impreso en las portadas, y ahora las tengo hasta en distintos colores, cosidas con hilos también de color, etc. 






En definitiva, unos cuadernitos divertidos de hacer, fáciles de llevar y que acabas utilizando para todo y que para mi se han convertido en un vicio, tanto a la hora de hacer nuevos modelos divertidos como para llenarlos a una velocidad supersónica. 


miércoles, 13 de abril de 2016

Las jirafas

Hace un tiempo os mostré lo que hicimos en un curso de estampación en tela. De todas las pruebas, las jirafas fueron las que mejor quedaron. Como ya comenté, se hicieron tres siluetas en goma eva. Primero estampé en blanco sobre tela negra.


Y luego, con las mismas figuras, en la misma orientación o girándolas, también en granate. 


Pues bien, ya le he dado uso a esa tela. En este caso he hecho una encuadernación en bradel. Esta encuadernación se caracteriza por llevar las tapas de un material o color y el lomo de otro. Se pueden hacer cosas muy chulas y otro día os enseñaré uno que he hecho en piel y ha quedado muy bien. 

Pero volvamos al que nos ocupa hoy. Evidentemente la portada son las jirafas y la contratapa va hecha con la misma tela. Para el lomo elegí una tela burdeos que se parece mucho a las figuras para que no desentonase. Y aquí esta el resultado. 


El lomo es cuadrado y he intentado dejar el mismo ancho de la lomera entre esta y el cartón de la tapa para equilibrar visualmente. El formato del cuaderno es prácticamente cuadrado para ajustar el motivo. En la siguiente vista se aprecia bien el efecto de los dos colores. 


Las guardas también las busqué en el mismo tono y al final conseguí encontrar las que me gustaron en la antigua tienda "clan" que ahora se ha trasladado y tiene nuevo nombre. 


Y para terminar una foto del libro abierto. Este tipo de encuadernación da muchas posibilidades y, además de sencilla cuando se trabaja tela o papel, queda muy muy lucida. 









martes, 8 de marzo de 2016

Caterpillar

En el taller al que estoy asistiendo hacemos una exposición cuando va finalizando el año. El curso pasado el tema elegido fue "cuadernos de campo". Abundan en este apartado los cuadernos forrados en piel debido a su resitencia. El que yo presenté es algo distinto y le he llamado caterpillar. 

La costura Caterpillar (oruga en inglés) es sobre todo decorativa. Se le puede dar la forma que quieras y recorrer el libro entero cual gusano. Si buscáis por la red encontrareis multitud de variaciones con una o varias de estas costuras, mayor o menor grosor, etc.  

En el cuaderno que os enseño hoy el planteamiento es una única costura de este tipo pero que recorra el libro completo. Para ello ha de pasar por el lomo y fijarse también a los cuadernillos.




Elegí tapas en madera de arce. Una vez cortadas a la medida, lijadas, y tratadas con goma-laca para mantenerlas lo más naturales posible, se les hacen, con un taladro, todos los agujeros necesarios. Además del Caterpillar, lleva costuras coptas como las que ya presenté en otra entrada pero en dos colores distintos, con lo que las espigas quedan alternas en este caso en marrón y beige.



No tengo fotos del proceso de costura pero se empieza por construir el libro como un copto normal, reservando el espacio por el que pasará la oruga y una vez listo, comenzamos a construir el insecto. Se empieza por la cabeza, y en función de cómo realices la costura y del calibre del hilo que utilices, el cuerpo queda más o menos grueso. La gracia está en que parezca lo más natural posible.


Desde la primera tapa pasamos al lomo. En mi caso, planteé pasar sólo por unos pocos cuadernillos para mantener la idea de naturalidad. En fotos que he visto por ahí, cada cuadernillo supone dos patas y se nota mucha acumulación.



Y para terminar, os enseño las guardas. En este caso un papel imitación piel arrugada que mantiene los tonos tierra y creo que le iba bastante.  Se puede ver en la siguiente foto como alterna el color de los hilos de la costura copta también en el interior.


Y aquí el resultado final.  Ya tenemos construido todo.



Bueno, no todo. Una vez hecho, le añadí unas cabezadas vistas en cordel y una cinta de registro hecha trenzando los mismos colores utilizados en la costura para reforzar el carácter rústico .
Como el cordel es grueso, introduje unos papeles en el centro de cada cuadernillo para guiarme al ir cosiendo. El motivo de espiga recorre ahora el borde superior del libro y también se reconoce en la cinta de registro.




Ahora si está terminado del todo. Aquí lo podéis ver montado en la exposición: